La larga carrera en la élite de Modric, con ese decisivo paso que supuso su fichaje por el Real Madrid hace diez años, está llena de fechas señaladas, pero la de este martes será especial. Será su centenario en Champions como jugador madridista, un hito que sólo han alcanzado siete jugadores a lo largo de la historia del club blanco.
Modric, que conoció el himno de la Champions cuando jugaba aún en el Tottenham, ha escrito una historia increíble en el torneo desde que viste la blanca. Suma cinco títulos, siendo vértice de ese ”Triángulo de las Bermudas’ que se tragó el océano con la marcha de Casemiro al United. Pero ha llegado Aurélien Tchouaméni, quizá la gran sensación del despegue blanco en la temporada, para guardarle las espaldas y permitir a Luka seguir haciendo lo que mejor sabe: agrietar defensas rivales con la precisión de un relojero.

A día de hoy es temerario hablar de la despedida de Modric, de si esta puede ser su última Champions. Su rendimiento desmonta cualquier teoría. En el horizonte del croata, y de jugadores como su socio Kroos, Benzema, Carvajal o Nacho, se perfila inmensa la figura de Paco Gento, el único jugador que ganó seis Copas de Europa.
Un desafío que parecía imposible hasta que el Madrid que nació con Ancelotti y que sigue ganando Champions con el técnico italiano volvió a reinar. Porque Gento ganó su última orejona (1966) antes de cumplir los 33 años, un chaval en los términos biológicos en los que Modric lleva instalado una eternidad.
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