Solo el Madrid mantiene el pleno entre los aspirantes a ganar la Champions

El Real Madrid 2022-23 ha comenzado la temporada de manera triunfal, marcando un ritmo endiablado de victorias que tuvo en Cornellá la cuarta marca de una senda que comenzó en la Supercopa de Europa, con el triunfo ante el Eintracht.

La misión de conservar el título de Liga, algo que no logra el equipo blanco desde 2008 y ningún entrenador desde 1989 (Beenhakker) ha arrancado con un pleno de victorias. Tres de tres, con el añadido de que esos nueve puntos han llegado lejos de un Bernabéu que el Madrid no tocará hasta el próximo sábado. Ganó en Almería, un partido que se le torció al verse perdiendo nada más empezar; acabó apabullando al Celta en uno de esos estadios en los que dejarse puntos entra en la lógica y cerró el círculo en la casa del Espanyol, uno de los tres equipos que la pasada temporada fue capaz de derrotar al Madrid en su estadio. Los otros fueron el Getafe y el Atlético de Madrid, los rojiblancos ya con el título instalado en Valdebebas.

El poderoso inicio de temporada de los hombres de Carlo Ancelotti se sitúa ya entre los mejores de los equipos que arrancaron la campaña como campeones de Europa. Al frente, que ahora empieza a estar amenazado, es de la 1958-59, cuando el Madrid de Luis Carniglia ganó sus primeros seis partidos de Liga antes de caer 4-0 ante el Barcelona. Tras la victoria en la casa perica, esa marca está a la mitad de recorrido de un camino que le presenta ahora en casa al Betis (cinco partidos llevan los verdiblancos sin caer en Chamartín y también sin encajar un solo gol) y Mallorca y la salida al Metropolitano.

De las 14 veces que el Real Madrid ha sido campeón de Europa, solo una vez arrancó la Liga sin ganar el primer partido. Fue en en 1960, cuando el telón del campeonato de alzó con un derbi madrileño que se vistió de rojiblanco gracias a un solitario gol de Jones a falta de seis minutos y con una leyenda del Madrid en el banquillo atlético: Villalonga.

Cuando Carlo Ancelotti fue campeón de Europa por primera vez con el Real Madrid, 2014 en Lisboa, ganó también la Supercopa de Europa, pero LaLiga la arrancó con problemas ya que de los nueve primeros puntos se dejó seis al perder ante la Real en Anoeta (4-2) y el derbi en Chamartín (1-2). Al final de temporada, solo dos puntos separaron al campeón, Barcelona, de un equipo blanco al que le valía igualar a puntos para llevarse el título.

Ahora, el Madrid se ha puesto en modo demoledor desde el inicio y marcando un paso que, de inicio, los que deben ser su dos grandes rivales (Barcelona y Atlético de Madrid) no han aguantado. Evidentemente, no dice nada más que lo numérico y las distancias son una nimiedad. Lo que sí es cierto es que el Real Madrid transmite sensaciones de solidez que hace tiempo no se tenían. Desde 2008, sus defensas del título de Liga fueron un desastre: derrota en la jornada uno de la 2008-09 para acabar a 19 puntos del Barcelona; cuatro puntos de 12 en la 2012-13 para acaba a 15 del Barça; en la 2017-18, dos empates en casa en las jornadas dos y tres (Valencia y Levante) y LaLiga entregada para acabar tercer a 17 puntos del Barcelona. En la 202-21 sí la peleó hasta el final, que acabó a dos dos puntos del Atlético de Madrid, los que se dejó en Anoeta en la primera jornada (0-0) o en algo más sorprendente: el 0-1 del Cádiz en Valdebebas en el quinto partido de Liga.

Ese modo apisonadora hace del campeón de Europa el único de los aspirantes a su trono en las grandes Ligas con pleno de victorias. Ayer se cayó de ese grupo el PSG. Con sufrimiento extremo, con gol agónico de Benzema, pero el Madrid arranca el modo rodillo. La celebración del 1-3 dejaba claro lo que los madridistas habían pasado en el campo.

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